
La Mirada Diversa
Cuidar nuestra salud mental también es una prioridad

Basta con abrir nuestras redes sociales para encontrarnos, prácticamente todos los días, con noticias que pueden resultar abrumadoras: personas desaparecidas, abusos contra niñas y niños, desastres naturales, violencia y, por supuesto, la difícil situación económica que atraviesan muchas familias. A todo esto se suman los problemas personales, familiares, laborales y emocionales que cada quien carga en silencio.
No es extraño, entonces, sentirnos cansadas, preocupadas, tristes o incluso rebasadas. Vivimos en una época en la que estamos expuestas constantemente a información, muchas veces dolorosa, y pareciera que debemos continuar con nuestra vida como si nada estuviera pasando.
Pero no siempre podemos con todo. Y reconocerlo también es una forma de cuidarnos.
En lo personal, derivado de diferentes circunstancias, tuve que buscar contención y apoyo profesional. Y quiero decirlo con claridad: buscar ayuda es válido. No debemos sentir vergüenza por reconocer que necesitamos acompañamiento. Al contrario, pedir ayuda requiere valentía y también implica reconocer que nuestra salud merece atención.
El problema es que no todas las personas tienen las mismas posibilidades de acceder a un servicio profesional de salud mental. El tiempo, el dinero, la distancia y la falta de información pueden convertirse en barreras importantes. Por eso es fundamental recordar que existen instituciones y organizaciones que ofrecen servicios de atención psicológica y acompañamiento, algunos de ellos gratuitos o accesibles.
También considero que este debe ser un tema prioritario para nuestros gobiernos. El acceso a la salud mental no debería ser un privilegio de quienes pueden pagar una consulta particular. Necesitamos servicios públicos suficientes, dignos, accesibles y con profesionales que puedan brindar atención oportuna a quienes la necesitan.
Tenemos que entender, además, que las emociones son válidas. No estamos obligadas a sentirnos felices todos los días. Está bien tener un mal día. Está bien sentirse triste, cansada, frustrada o simplemente no tener fuerzas.
Y también necesitamos practicar más la empatía.
Cuidar nuestra salud mental no significa ser egoístas. Significa reconocer que también somos importantes.
Por eso, si hoy estás pasando por un momento complicado, quiero recordarte algo: pedir ayuda está bien. Hablar está bien. Llorar está bien. No poder con todo está bien.
Lo importante es no dejar de buscar la manera de estar mejor.
Porque cuidar nuestra salud mental también debería ser un derecho, una prioridad y, sobre todo, una responsabilidad colectiva.

“Soy licenciada en ciencias y técnicas de la comunicación , actualmente estoy cursando la licenciatura en criminología, investigación criminal y criminalística. Soy defensora de los derechos hu... Ver más
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