
Anatema
Adrián Alfredo Alvarado Flores
11-S La verdad incómoda ¿Fue un Auto-atentado?

Los atentados del 11 de septiembre de 2001 al World Trade Center de Nueva York, las “Torres Gemelas”, marcaron un hito en la historia moderna: fueron el acto de apertura de una década que tendría al terrorismo y al escenario de Medio Oriente como el núcleo efervescente de la geopolítica internacional.
A un cuarto de siglo de este acontecimiento, hay una pregunta que no deja de repetirse, y con fuertes motivos: ¿este atentado estuvo planeado por los propios Estados Unidos?
Motivos hay muchos, por eso me es difícil culpar a los defensores de la teoría del "inside job", es decir, un autoatentado como pretexto para invadir otro país; muchos de ellos son sumamente convincentes.
Vamos a desmenuzar estas “coincidencias”:
1° Las Torres Gemelas se derrumbaron como si fueran una demolición controlada.
Es posiblemente el argumento más citado, al ser el más notorio a simple vista y al haber quedado registrado en tantos videos. Ambos edificios se derrumban completamente hacia abajo, asemejándose mucho más a una demolición controlada que a un derrumbe accidental.
Además, muchos sostienen que el keroseno del avión —que, según el NIST (National Institute of Standards and Technology), no arde a más de 1000 °C— no podría haber fundido las columnas de acero, cuyo punto de fusión ronda los 1500 °C. Sin embargo, está más que demostrado en modelos matemáticos que, al subir a los 600°, el acero ya pierde el 50% de su resistencia y se ablanda; sumado esto al peso de un Boeing 767 de 90 toneladas, deja de sonar tan descabellado.
En cuanto al curioso derrumbe vertical, en 2005 el National Institute of Standards and Technology (NIST) realizó un estudio completísimo de las matemáticas estructurales del diseño del edificio, y todo cuadra en este apartado.
Pero apenas estamos iniciando...
2° El avión que iba al Pentágono no dio en el blanco.
Posiblemente la parte más floja de esta teoría, ya que el tercer avión SÍ impactó en el edificio del Pentágono: murieron 125 personas dentro del complejo militar, además de los ocupantes del avión. Sin embargo, al ser un edificio notablemente más bajo, la estructura fuera del área de impacto no se vio comprometida. A lo anterior debemos sumar que, tal como vimos en el dato anterior, la estructura del edificio juega un papel clave al momento de recibir los daños, y un complejo militar de hormigón reforzado, construido con una distribución por capas espaciadas entre sí, es bastante más difícil de derribar.
3° Estados Unidos obtuvo gran ventaja de las invasiones a Medio Oriente.
Y es que es difícil no sospechar, cuando el país de las armas y el cheeseburger tiene un longevo historial de aprovechar eventos poco claros como casus belli: el hundimiento del Maine en 1898 antes de tomar el control de Cuba, el incidente del Golfo de Tonkín, la vergonzosa Operación Northwoods... y este caso no es la excepción, ya que el argumento para la invasión de Irak fue completamente desmentido. Colin Powell, entonces secretario
de Estado, aseguró ante el Consejo de Seguridad de la ONU en febrero de 2003 que Irak poseía armas de destrucción masiva; los inspectores internacionales nunca las encontraron, y el propio Powell reconoció años después que aquella intervención se basó en información errónea y que sería siempre "una mancha" en su carrera.
Sin embargo, las guerras en Afganistán e Irak costaron más de 6 billones de dólares (contando gastos directos, veteranos y deuda). Esto generó un fuerte impacto negativo en las finanzas públicas.
Además, aunque Irak tiene grandes reservas de petróleo, la invasión no garantizó un control directo ni un flujo de riqueza neta para EE. UU.; de hecho, la inestabilidad encareció operaciones y afectó mercados.
En resumen, EE. UU. perdió entre 6 y 8 billones de dólares netos por las guerras derivadas del 11S, una cifra que representa una de las mayores cargas financieras de su historia.
Y dejamos lo mejor para el final, ya que esto jamás podrá desmentir ni confirmar.
4° El presidente Bush estaba leyendo un cuento a los niños de una escuela durante los ataques.
Por esta sencilla coincidencia será prácticamente imposible apagar la llama de la conspiración en estos acontecimientos, ya que la escena es de película, casi un acto de campaña: el hecho de que el presidente se encontrara en una primaria de Florida parece una coincidencia demasiado improbable como para no tomarla como un acto de propaganda. A lo anterior sumamos que el presidente demoró casi 10 minutos en levantarse del asiento, algo que mucha gente interpretó como la indiferencia de alguien que no está sorprendido.
Y aunque siempre se manejó la versión de que su respuesta buscaba no alarmar a los niños, esta última es probablemente la única coincidencia extraña de este caso que a veces hace dudar a su servidor... ¿será?
Al final:
Casi todos los argumentos de esta conspiración se caen bastante rápido apenas les metemos un poco de física, ingeniería o simple sentido común
Pero acá viene lo interesante: que cada punto por separado tenga explicación no mata del todo la sospecha, y ahí está la gracia (o la trampa) de esta teoría. No es un solo hecho el que convence a la gente, es la sumatoria de rarezas la que hace a uno levantar la ceja. Y esa imagen de Bush casualmente con un libro en las manos durante 10 minutos, sinceramente, a mí también me deja pensando.
Al final del día, la balanza de la evidencia se inclina fuertemente hacia la versión oficial, nos guste o no. Pero mientras sigan quedando minutos sin explicar del todo y funcionarios que confiesan años después haber mentido en la cara del mundo entero, la pregunta va a seguir volviendo cada 11 de septiembre. Y honestamente, dudar un poco del poder nunca mató a nadie.
¿Será?

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