Tras la agresión que consternó a la comunidad estudiantil, varios jóvenes testificaron que la maestra habría agredido constantemente al joven con comentarios sobre su origen étnico y social.
Pablo Vega Cuevas desembolsó una fianza de 200 mil dólares a través de un pacto confidencial entre fiscales, abogados defensores y un magistrado estadounidense.