Los análisis de ADN realizados por la UDG revelaron que, este contiene metales pesados, así como una amalgama de químicos que incluye pesticidas, desechos municipales y conservadores industriales.
Investigadores universitarios exigen la declaratoria de alerta sanitaria tras detectar microorganismos y niveles de turbiedad que superan 13 veces la norma oficial en el Área Metropolitana.
Los extorsionadores, bajo intimidaciones habrían ordenado a los estudiantes de la Universidad de Guadalajara abandonar las instalaciones universitarias para dirigirse a un punto más aislado.
Especialistas de la UDG señalan que ingerir agua con metales pesados, los riñones enfrentan una "sobrecarga mecánica" ante sustancias para las que no está diseñado.