Una intervención de las fuerzas federales y estatales reveló que el centro de rehabilitación, que aparentaba realizar actividades altruistas, funcionaba como una escuela del crimen.
Iván, Epifanio, Pedro y Héctor forman parte de las cuatro víctimas que fueron decapitadas en el rancho Montecristo, en el cual sus cabezas fueron abandonadas sobre una mesa de madera.
El ataque ocurrió a plena luz del día en un salón de eventos, donde sujetos armados irrumpieron y ejecutaron al objetivo frente a decenas de testigos, incluidos niños.
Las víctimas fueron identificadas como la maestra Paloma González y sus dos hijos, quienes aprovecharon el periodo vacacional para viajar a Puebla sin pensar que sería su último destino.
El exceso de velocidad habría sido lo que ocasionó el accidente donde falleció Laura Elena Cruz; el conductor, por otro lado, sobrevivió y fue detenido para deslindar responsabilidades.
El teniente Víctor Rafael Pérez, es uno de los cuatro marinos fallecidos, formaba parte de una misión humanitaria para trasladar a un niño con quemaduras graves cuando ocurrió el accidente.
A diferencia de otros años, miles de trabajadores del IMSS Bienestar recibieron la compensación en vales para canjear en tiendas que ni siquiera existen en algunos puntos de Veracruz.
Algunos testigos señalaron que presuntamente otros comerciantes del lugar habrían colocado veneno, argumentando que los felinos representan una "plaga".
Un reventón de llanta en la autopista Veracruz-Córdoba acabó con la vida de la joven de 22 años, quien viajaba de regreso de comprar juguetes para niños de comunidades vulnerables.