El uniformado aprovechó que la joven despachaba en una tienda de abarrotes para ingresar al local, someterla y amenazarla con un arma para evitar que la joven pudiera pedir auxilio.
La instalación de botones de pánico obedecen a los acuerdos realizados con la sociedad de alumnos con la finalidad de que no vuelva a ocurrir una situación similar.
Fuentes policiacas revelaron que la víctima, cuyo cuerpo habría sido abandonado durante la noche o la madrugada, estaba semidesnuda y atada de las manos.
Tras una breve valoración, el personal médico informó a los familiares y al joven lesionado que la clínica era incapaz de brindarle el tratamiento necesario.