La muerte del joven ocurrió cuando realizaba labores de pintura en un restaurante ubicado en avenida Zaragoza en el cruce con la calle Modesto Arreola.
La joven pareja tenía poco de haber iniciado su relación cuando, de forma sorpresiva para sus familiares, anunciaron que dejarían Torreón para iniciar una nueva vida juntos en Mazatlán, incluso con planes de casarse allí.
La familia de Guzmán no aceptó el resultado de la primera necropsia y, al detectar huellas de violencia en el cuerpo durante el velorio, solicitó una segunda revisión forense a la Fiscalía Anticorrupción.
Según la Policía de Investigaciones (PDI), el crimen se habría producido en el marco de una disputa interna por drogas dentro de una misma organización criminal transnacional.
Emiliano cuenta con el respaldo incondicional de su familia y amigos, quienes estarán pendientes de él durante esta nueva etapa y en los sueños que está buscando conseguir.