El intenso calor obliga a los trabajadores de la construcción a tomar medidas para evitar golpes de calor y deshidratación durante sus jornadas laborales.
Ante temperaturas que rozan los 39°C y una alta humedad, las autoridades emitieron recomendaciones estrictas para prevenir golpes de calor tanto en asistentes como en la población general y sus mascotas.
La problemática, que afecta a un aproximado de 300 familias, se ha vuelto insostenible debido a las altas temperaturas registradas durante la madrugada.