El ataque se da tras el fracaso de los intentos diplomáticos para limitar el enriquecimiento de uranio por parte de Irán con su infraestructura nuclear y militar.
Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de los Estados unidos, la embarcación Veronica III ya contaba con sanciones previas vinculadas a Irán.
La protesta surge luego de que no se estableciera una fecha concreta para iniciar las obras que permitan eliminar el peligro en el que estudian alrededor de 400 niñas y niños.