La presidenta Claudia Sheinbaum niega vínculos de su administración con el crimen organizado y responsabiliza a gobiernos anteriores de posibles acuerdos con el Cártel de Sinaloa.
Tras un ataque con artefactos explosivos improvisados contra personal que monitoreaba ríos, fuerzas federales despliegan operativo que deja 10 presuntos delincuentes muertos en el sur del estado.
Aunque dos de sus hermanos ya se encuentran bajo custodia, estos líderes del Cártel de Sinaloa permanecen prófugos y son vinculados con graves actos de violencia y narcotráfico.
Incluyendo a 100 paracaidistas, los efectivos se suman a las Fuerzas Especiales para desarticular grupos criminales y reforzar la vigilancia en zonas críticas.