Durante el proceso judicial, el joven intentó deslindarse de la responsabilidad total alegando que actuó bajo la presión de un contacto que conoció en internet mientras consumía propaganda del Estado Islámico.
El académico Francisco Jiménez Reynoso califica la situación en Jalisco como un "holocausto" tras el descubrimiento de campos de exterminio y denuncia la indiferencia de autoridades.