Clarisa Rodríguez falleció tras pasar varios días en terapia intensiva debido al impacto de un conductor que presuntamente viajaba alcoholizado en Puerto Vallarta.
La oportuna intervención de la mujer permitió resguardar a la niña y frustrar las intenciones del agresor, evitando lo que las autoridades calificaron como una tragedia de mayores proporciones.
El joven fue localizado por un familiar dentro de su habitación, por lo que de inmediato fue auxiliado y trasladado a la estación Sur del Cuerpo de Bomberos en Saltillo.
La policía tuvo que trepar una reja, romper una persiana y sacar una ventana para que los médicos pudieran ingresar al domicilio. La bebé y la madre están bien de salud.