Grupos de derechos humanos y líderes eclesiásticos denuncian un aumento en la hostilidad extremista, señalando una falta de medidas disuasorias efectivas.
Los incidentes más graves se registraron en puntos neurálgicos como la Ruta 4, cerca de Bnei Brak, donde cientos de manifestantes cortaron el tránsito vehicular.
Luego de perder su primera colección en un robo durante los 80, Francisco, quien vive en Puebla, reconstruyó un imperio de aluminio que hoy resguarda piezas únicas de Jerusalén, Alemania y el mundo.
La delegación religiosa ha previsto enviar cientos de toneladas de ayuda humanitaria, que incluía alimentos, suministros médicos y equipos para las familias en Gaza.