Minutos después del mediodía, el arzobispo de León, Jaime Calderón Calderón, encabezó la misa de cuerpo presente de los jóvenes masacrados en Guanajuato.
A su arribo, fueron recibidas por alrededor de 600 personas entre aplausos y vítores como "¡Viva Cristo Rey!", "¡Viva la Iglesia Católica Mexicana!" y, por supuesto, "¡Viva San Judas Tadeo!".
A propósito del 30 de abril, la iglesia del Niño Cieguito dedicó una celebración para rogar por las infancias que han sido afectadas por la política migrante de Donald Trump.