El conductor tuvo que detener de emergencia la unidad una vez que la mujer, una joven de 19 años de edad, entró en labores de parto; tanto la bebé como la madre se encuentran en buenas condiciones.
La motociclista derrapó en el cruce de avenida San Ignacio e Independencia, donde cuerpos de emergencia acudieron para revisarla y confirmar que no presentaba lesiones de gravedad.
Ambos fallecidos fueron trasladados a distintos puestos de socorros del Área Metropolitana de Guadalajara; sin embargo, en ambos casos las unidades de emergencia no lograron salvarles la vida.
El hecho generó un importante despliegue de unidades de emergencia y de tránsito, lo que derivó en un cuello de botella que se extendió por varios kilómetros.
La situación presentaba un riesgo adicional significativo, ya que colindante al terreno baldío se encuentra un negocio dedicado a la venta de pinturas, el cual alberga materiales altamente inflamables.
También un hombre que se alojaba en el taller sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el 90 por ciento del cuerpo, por lo que fue trasladado de emergencia al hospital Universitario.