Volaris dio a conocer que todas las personas afectadas pudieron cambiar su vuelo sin ningún costo adicional; en redes sociales, aseguraron que algunos usuarios tenían síntomas de deshidratación por el calor que se vivía adentro del avión.
La mujer habría sido víctima de un cobro injusto, lo que la hizo entrar en cólera y descargar su furia con el equipo de cómputo y telefonía de la aerolínea.