Aunque niega una filtración de datos, Martín Aguilar, rector de la Universidad Veracruzana, confirmó una problemática creciente de extorsiones telefónicas donde los delincuentes intimidan a los alumnos incluso tras contactar a emergencias.
El enfrentamiento a balazos entre los sujetos armados y la Policía de Monterrey desató una persecución que terminó en la captura de los presuntos delincuentes.
Los delincuentes han perfeccionado sus métodos, ya sea a través de llamadas, mensajes, correos electrónicos o incluso con visitas a domicilio, y lo más alarmante es que cualquiera puede ser víctima.
Este hecho revela que los criminales utilizan la psicología del engaño y sustancias narcóticas para desactivar protocolos de seguridad, dejando al descubierto una vulnerabilidad crítica en la protección de establecimientos.