Ante la gravedad de las amenazas de muerte y la persistencia de los ataques, la denunciante responsabilizó directamente a Julio Osvaldo Padilla Ortiz de cualquier daño o percance que pudiera sufrir ella, sus amigos o su círculo familiar.
Presuntamente, ante la desesperación por las altas temperaturas y la falta de suministro doméstico, la mujer optó por llevar a la menor a la máquina de autoservicio.