La joven odontóloga fue vista por última vez el 8 de febrero en el norte de la Ciudad de México; su mamá tuvo que viajar desde Baja California para buscarla.
Días después de perder contacto con la joven, la familia recibió un mensaje de texto escueto que decía: "Estoy bien". Lejos de tranquilizarlos, el mensaje generó mayor incertidumbre.
Una joven de 18 años fue víctima de un intento de secuestro virtual tras recibir amenazas telefónicas que la obligaron a trasladarse al centro histórico de Guadalajara.