Los hechos se registraron minutos antes de las cuatro de la tarde en el cruce con la calle Dr. Eduardo Aguirre Pequeño, a pocos metros del hospital universitario.
Ocho años después fue como el IMSS San Alejandro volvió a la vida, ahora con un nuevo nombre que honra el servicio hospitalario de Carmen Serdán, lideresa poblana de la Revolución Mexicana.
La instrucción de Alejandro Armenta fue cubrir la cuota de 40 pesos que se cobraba a familias para tener un espacio para dormir, además de proporcionarles alimentos mientras esperan a sus pequeños.
Mientras la Fiscalía investiga las circunstancias en las que tres hermanos quedaron solos en una vivienda con fuga de gas, el actuar de una patrulla municipal que se negó a trasladarlos al hospital genera indignación.
Cientos de historias se escriben a diario afuera del HNP, donde la espera y la angustia son lo único seguro para madres y padres de familia que soportan los días a la espera de buenas noticias.