En una época donde la tendencia global se inclina hacia hogares pequeños o parejas que deciden no procrear, la historia de José Ángel y Adriana destaca como una excepción radical.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, lejos de colaborar con la intervención policial, la pareja comenzó a proferir insultos y amenazas en contra de los agentes.
Debido a la intensidad del fuego y a los constantes estallidos que ocurrieron durante las labores de combate, la estructura metálica del techo de la bodega colapsó por completo.
Ante el riesgo de que el incendio se propagara o generara una explosión, los residentes del sector solicitaron de inmediato la intervención de los Bomberos.