La agresora es también una mujer trans, por lo que en el caso se respetaron sus derechos a la identidad de género y el libre desarrollo de su personalidad.
Tras el cateo y rescate, los animales fueron trasladados para ser revisados por médicos veterinarios, quienes determinaron que las señales de maltrato se deben a malas condiciones de vida.
El dueño del inmueble aseguró que aunque fue a denunciar, no le levantaron el acta y ahora su familia teme vuelvan a entrar a su vivienda, ubicada en la colonia San Rafael Chamapa.