La vacuna contra el ébola de Merck & Co Inc. fue recomendada para su aprobación, en un movimiento aclamado por la Organización Mundial de la Salud como un "triunfo para la salud pública”.
El gobierno tanzano no ha compartido sus datos clínicos, los resultados de sus investigaciones ni los posibles contactos de una serie de pacientes con síntomas similares a los de esta enfermedad.
La aparición de nuevos casos en una tercera provincia revela las dificultades que tiene el personal de salud para contener la enfermedad a pesar de la aplicación de una vacuna.
La agencia de Naciones Unidas para la Infancia, lanzó una advertencia: "el número de niños huérfanos o no acompañados de ébola crece tan rápido como la propia epidemia".