El 8 de enero, un Boeing 737 de Ukraine International Airlines se estrelló pocos minutos después de despegar del aeropuerto de Teherán rumbo a Kiev. Sus 176 ocupantes murieron.
El anuncio se produce luego que Boeing informó el lunes que suspendería la producción del Max en enero, en momentos en que está claro que le quedan muchos obstáculos regulatorios.
La decisión se conoce tras las noticias divulgadas sobre que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos no aprobaría que el avión vuelva a operar antes del 2020.