La explosión se produjo cuando una delegación talibán visitó la capital paquistaní para discutir un proceso de paz respaldado por un acuerdo entre los talibanes y Estados Unidos.
Las sanciones impuestas por la ONU se dirigen a decenas de personas, incluido el jefe negociador de paz talibán Abdul Ghani Baradar y varios miembros de la familia Haqqani, incluido Sirajuddin, el actual jefe de la red Haqqani y segundo al mando de l
De momento nadie se responsabilizó del ataque, pero tanto extremistas talibanes como el grupo Estado Islámico están activos en la capital y en ocasiones pasadas se han atribuido atentados.
Un portavoz de los talibanes reivindicó la autoría del atentado y aseguró que estaba dirigido contra un edificio de la principal agencia de inteligencia afgana.