La desconfianza en el suministro público del Siapa obliga a los habitantes del Área Metropolitana de Guadalajara a recurrir a centros de rellenado para cubrir necesidades básicas de higiene y consumo. Este debe ser el proceso de purificación.
Investigadores universitarios exigen la declaratoria de alerta sanitaria tras detectar microorganismos y niveles de turbiedad que superan 13 veces la norma oficial en el Área Metropolitana.
Autoridades de Tlajomulco y Tlaquepaque han intercambiado acusaciones sobre la responsabilidad de los fétidos olores y los riesgos sanitarios en el Arroyo El Seco.
La inspección detalló que tres de las descargas clandestinas se ubican en los límites con Tlajomulco de Zúñiga, sobre la avenida Adolf B. Horn Jr., mientras que otras dos se localizaron en Villa Fontana.
El director del Siapa compareció ante diputados del Congreso de Jalisco para presentar auditorías que evidencian problemas estructurales, cartera vencida millonaria y deficiencias en infraestructura.