La fiscalía de Jalisco presume que, tras el homicidio perpetrado en Tonalá, el señalado procedió a fragmentar el cuerpo del hombre para facilitar su manejo.
Al arribar al domicilio de Colima, los uniformados fueron interceptados por un hombre que intentó disuadirlos asegurando que el reporte era inexistente.
La situación escaló cuando varios usuarios señalaron al hombre como responsable del intento de robo de teléfonos celulares y otros artículos personales.