La Secretaría de Salud advirtió por los problemas a la salud que puede provocar el consumo de refresco. Además de obesidad y diabetes, consumir refresco puede provocar depresión y ansiedad.
Las autoridades exhortaron a la población a buscar ayuda profesional en casos de depresión y crisis emocionales, recordando que existen líneas de apoyo disponibles.