El presunto sicario, herido durante un enfrentamiento con fuerzas federales, era un operador del cártel en la región de la Costa y contaba con al menos 7 órdenes de aprehensión.
Miembros de la misma familia protagonizaron un enfrentamiento armado en calles de Xochimehuacán luego de que se disputaran la tenencia de propiedades y terrenos.
Aunque la familia fue notificada de que Stephany murió durante una práctica de tiro, otras voces indicaron que se trató de un feminicidio e incluso señalaron a un sargento por el crimen.
Desde hace más de dos semanas, los familiares han emprendido una intensa búsqueda de mecanismos legales y apoyo mediático para asegurar que el caso no quede en la impunidad.