Las tres mujeres viajaban a bordo de un automóvil Ford Fusion gris del año 2011 sobre la carretera Monterrey-Reynosa, cuando tuvieron contacto con su familia por última vez.
Mientras se llegaba a un acuerdo, Ford Jalisco Motors se encargó de despedir al empleado responsable de que la camioneta fuera extraída de donde estaba resguardada.
Después de que Antonio Landeros denunciara el uso indebido de su camioneta, tuvo que esperar hasta 4 horas en la Fiscalía de Jalisco para hacer una denuncia.