La captura de Pedro “N” fue posible gracias a la presencia cercana de unidades de la Policía Estatal que en ese momento ejecutaban el operativo preventivo "Dragón".
Tras cometer la agresión, Lucero aprovechó la oscuridad y la confusión del momento para emprender la huida con rumbo desconocido, logrando evadir a las autoridades en primera instancia.
El cargamento de vitropiso quedó esparcido en gran medida sobre el terreno adyacente, lo que generó pérdidas materiales considerables para la empresa transportista.