Los vigilantes reportaron que las mujeres fingían estar embarazadas, mientras aparentemente ocultaban artículos entre su vestimenta, por lo que las empleadas las confrontaron.
La inusual imagen de un repartidor llevando pedidos de comida a caballo en Juárez causó sensación en redes, luego de que el joven buscara una solución creativa para no fallar a sus clientes.
Los autores del ataque al restaurante rondaron el local y luego se estacionaron en la parte trasera, donde lanzaron cócteles molotov contra la palapa antes de darse a la fuga.