Siete familiares y tres trabajadores: Los rostros de las 10 víctimas que dejó la masacre de Puebla en Tehuitzingo
El exterminio en el rancho de Texcalapa borró a tres generaciones de la familia Torres, desde los abuelos Cecilio y Marcela hasta la pequeña Carolina, de apenas un mes.
En el corazón de la Mixteca poblana, el silencio de una comunidad incomunicada fue el preludio de un exterminio que borró a tres generaciones en una sola noche.
No se trataba de una estadística más de la violencia; eran los Torres, una familia que en medio de una labor cotidiana fue sorprendida por el odio, dejando tras de sí diez ataúdes, tres de ellos blancos, que hoy son el recordatorio de una disputa que no respetó ni el último suspiro de una recién nacida.
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Los rostros de la tragedia: Siete familiares y tres trabajadores unidos por el luto
La Postura Oficial de la Fiscalía de Puebla ha puesto nombre y edad a quienes perdieron la vida en este atentado, revelando que el núcleo de la familia Torres fue prácticamente aniquilado.
Los rostros de esta tragedia se dividen entre quienes compartían lazos de sangre y quienes, por azares del destino, se encontraban trabajando en el sitio:
El núcleo de la familia Torres:
- Los patriarcas: Cecilio Torres de 55 años y Marcela A. de 48 años, dueños del rancho y pilares de la familia.
- Los hijos: Roberto de 35 años, Gabriela de 22 años y José María de 16 años, este último un adolescente cuya vida apenas comenzaba.
- El sacrificio materno: Marta de 29 años, nuera de la familia, quien murió intentando proteger a su hija, la pequeña Carolina, de apenas un mes y 20 días de nacida.
- El reporte forense confirmó que la bebé no murió por impactos de bala, sino por asfixia, al quedar bajo el cuerpo de su madre en su desesperado intento por salvarla de los proyectiles
Los trabajadores que "solo hacían su labor": A la tragedia de los Torres se sumó la muerte de tres
mecánicos que daban mantenimientoa un tractor en el momento del asalto.
- Efrén de 50 años y José G. de 59 años: Trabajadores con experiencia que acudieron al llamado de auxilio mecánico.
- Kevin de 15 años: Un joven trabajador que, al igual que su compañero de edad "Chema", se convirtió en una de las víctimas menores de esta masacre.
Hoy, Tehuitzingo despide a sus muertos entre flores y exigencias de justicia, mientras la Fiscalía mantiene bajo resguardo a un sospechoso identificado como Juan Manuel N., alias "El Pony", sobrino de las víctimas, quien fue capturado tras el análisis de 40 horas de video.
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Cronología de una noche fatídica
La tragedia comenzó a gestarse bajo una aparente normalidad el sábado 16 de mayo a las 20:30 horas.
La familia Torres, en su rancho de Texcalapa, se percató de que su cisterna se había quedado sin agua, por lo que solicitaron una pipa.
Al terminar la descarga, la unidad no arrancó, lo que obligó a llamar a un mecánico para reparar el vehículo pesado.
Fue en ese lapso, mientras se realizaban las labores de reparación, cuando el destino de los presentes quedó sellado.
Cerca de las 00:40 horas del domingo 17 de mayo, un grupo armado irrumpió en el inmueble.
En una zona que sumaba tres días sin señal telefónica, las víctimas quedaron totalmente vulnerables.
Tras el ataque, los servicios de emergencia localizaron a nueve personas sin vida en el lugar, mientras que una mujer fue rescatada con heridas de bala en la cabeza, falleciendo lamentablemente durante el traslado al hospital.
Los peritos recolectaron 18 casquillos balísticos calibre .22 y 9 milímetros, confirmando que el ataque fue directo y derivado de un conflicto familiar por tierras, descartando inicialmente la participación del crimen organizado.
ERV
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