Los trabajadores del bar lesionados corresponden a dos varones, uno de aproximadamente 35 años y otro de 55; quienes fueron atendidos por la Cruz Verde de Guadalajara.
En uno de los domicilios se acumulaban gran cantidad de cacharros y residuos, situación que avivó las llamas y complicó las labores para los bomberos de Guadalajara.
Tras una breve valoración, el personal médico informó a los familiares y al joven lesionado que la clínica era incapaz de brindarle el tratamiento necesario.
La actitud evasiva y sospechosa, sumada a que el coche portaba las placas dobladas, motivó a los oficiales de Tlaquepaque a hacer una inspección precautoria.