La alerta se emitió para las comunidades de: Jalisco, Colima, Guanajuato, Querétaro, Estado de México y Guerrero. Posteriormente, se confirmó su hallazgo en Morelia, Michoacán.
Según la líder de la FEU, las acusaciones surgen como una represalia política ante las movilizaciones y el rechazo de la Universidad de Guadalajara al ajuste tarifario del transporte público.