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Leopoldo Ita


Ciudades atrapadas: el colapso vial que destruye el aire de nuestra área metropolitana

Tráfico en Monterrey.
Tráfico en Monterrey. | Roberto Alanis
Monterrey, Nuevo León

Hoy vamos a hablar de las ciudades atrapadas. ¿A qué me refiero? Hoy vamos a ir a fondo a la crisis del aire que respiramos en nuestra área metropolitana. 

Existe una realidad que ya no podemos seguir ignorando. El verdadero motor de la contaminación atmosférica  no solo es el crecimiento industrial o el número de vehículos.  

El gran problema son los colapsos viales sistémicos provocados por una mala urbanización. Hemos construido una ciudad dispersa que obliga a la población a realizar trayectos eternos.

Cuando el diseño vial colapsa y el tráfico se detiene por completo, entramos en el peor escenario ambiental posible.

Los vehículos se ven obligados a operar durante horas extras en circulación bajo un esquema bajísimo de eficiencia, el colapso vial destruye toda la tecnología. 

Estar parado en el tráfico destruye la eficiencia de cualquier motor sin importar su tecnología.

Los motores a gasolina sufren el arranque y frenado constante, disparando las emisiones de monóxido de carbono que ya representan el 57% de la carga contaminante urbana y elevando drásticamente los óxidos de nitrógeno.

Los autos híbridos agotan sus baterías en el tráfico lento y se ven obligados a encender el motor a combustión solo para mantener los sistemas activos e incluso los vehículos eléctricos, aunque no contaminen por el escape, ven desplomada su autonomía al desperdiciar valiosa energía manteniendo la climatización encendida durante horas sin avanzar un solo metro.

El colapso vial nos está robando tiempo, nos cuesta dinero, equivale al 3.2 del PIB en costos ambientales y además nos enferma.

¿Las soluciones estructurales cuáles son? Este problema tiene solución y no consiste en sembrar más asfalto, sino en aplicar un ordenamiento territorial inteligente. 

El informe técnico propone cuatro soluciones inmediatas. Primero, zonas de baja emisión, restringir el acceso del transporte de carga pesada y alta emisión en los centros urbanos densos durante las horas pico para desahogar las vialidades principales.

Segundo, movilidad inteligente y masiva, fortalecer e interconectar las líneas del metro y transmetro, la única forma de eliminar los colapsos viales es ofreciendo alternativas eficientes para dejar el auto en casa.

Tercero, infraestructura no motorizada, ampliar las redes de ciclovías y corredores peatonales seguros para eliminar los viajes cortos en automóvil, que son los que más aturan las avenidas locales. Y cuarto, coordinación metropolitana, los vientos no representan fronteras, se necesitan convenios estrictos entre los municipios colindantes para homologar el transporte logístico y mitigar el impacto regional.

La conclusión es contundente, para limpiar nuestro aire, primero debemos destrabar nuestras calles, debemos transitar de una planeación urbana por demanda a una planeación basada a la capacidad de carga atmosférica de nuestra ciudad. 

Cuidar las vialidades es literalmente cuidar nuestra salud. 

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Leopoldo Ita
Leopoldo Ita

Consultor en Ingeniería y Desarrollo Sostenible con más de 27 años de experiencia. Desarrolló su carrera en México, Estados Unidos, Europa y Asia. Fundó el Comité de Medio Ambiente en la Asocia...

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