Conchita
- ¡Ahí les voy!
-
-
Leonardo Schwebel
Conocí a Conchita en mayo de 2023, en el programa Cambios de Canal 6. Ahí contó la tragedia que arrastra desde junio de 2016: la desaparición de su hijo, Juan Antonio Olmeda Belmontes.
“He andado en Fiscalía, he andado en todas las dependencias buscando a mi hijo y lo sigo buscando. Fiscalía no nos apoya, no nos ayudan, son puro puro nulo con ellos. A la fecha (mayo 2023), apenas hace ocho días me dieron mesa de trabajo, pero para ver qué era lo que yo sabía de mi hijo”.
Con una claridad demoledora explicó que era ella quien tenía que encontrar pistas y entregarlas a la Fiscalía.
“Es una incertidumbre el saber que ya no está tu hijo y que yo quisiera que si mi hijo ya está… no quisiera ni hablarlo porque me duele, me duele el corazón, decir que mi hijo esté muerto. Pero si mi hijo está muerto, ya quisiera yo decir, está en esta tumba y aquí le vengo a llorar”.
Aquella entrevista retrató algo que muchas veces la sociedad no quiere ver.
“Y no es justo que lo esté buscando en fosas, porque la mera verdad no se vale. Aquí yo siento que yo no busco culpables. Yo busco a mi hijo y busco a los hijos de otras porque lo que hemos trabajado y lo hemos visto”.
Tres años después, la historia volvió a golpear. Le notificaron –en un documento, no con fragmentos–, que los supuestos restos de su hijo habían estado varados casi diez años en la morgue del IJCF. Diez años.
Y lo más devastador: el perfil genético ya estaba listo desde hacía meses, pero apenas hace unos días le notificaron. “En la cuestión del acompañamiento, se ha realizado todo el tiempo con la señora Conchita.
Primero atiende la Vicefiscalía de Personas Desaparecidas y le dice que hay un dictamen de genética positivo.
Posteriormente nosotros la atendemos aquí en el Instituto Jalisciense en compañía de personal de la Vicefiscalía y los peritos que llevaron a cabo su tema” explica en exclusiva para Telediario el director de la institución, Alejandro Axel Rivera Martínez.
La historia de Conchita y de su hijo no es única. Ese es precisamente el horror. “Porque son muchos desaparecidos, somos muchas las madres que estamos buscando a nuestros hijos y no tenemos apoyo de nadie, de nadie”.
Concluye Conchita en Cambios. Porque una madre no deja de buscar nunca. Aunque hayan pasado diez años.
- Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de TELEDIARIO; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
-