Entre traductores y señas: así venden negocios a clientes coreanos en Pesquería, Nuevo León
Patricia Cruz, comerciante de Pesquería compartió su experiencia al atender a esta nueva clientela.
El crecimiento de la comunidad coreana en Pesquería, Nuevo León ha llevado a los comercios locales a adaptarse a nuevas dinámicas de atención al cliente, especialmente por la barrera del idioma.
Tal es el caso de Patricia Cruz, comerciante del municipio, quien compartió su experiencia al atender a esta nueva clientela.
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De acuerdo con Cruz, una de las principales dificultades ha sido la comunicación, ya que muchos clientes coreanos no hablan español.
“Es un poco difícil, porque nosotros como mexicanos no les entendemos a su idioma, entonces pues sí nos cuesta trabajo. Tenemos que adaptarnos a buscar la manera de entendernos con ellos. Primero, cuando ellos ven que no les entendemos, pasan prácticamente al local a buscar lo que ellos necesitan, y si de plano no ven, bueno, por medio del teléfono con un traductor”, mencionó.
Para resolver esta situación, en su negocio han optado por estrategias prácticas, como permitir que los clientes ingresen al local para buscar directamente los productos que necesitan o apoyarse en traductores desde teléfonos móviles cuando la explicación resulta más compleja.
“Como ven que no les entendemos lo que piden, nos solicitan que, si ellos pueden entrar o si pueden ingresar, y nada más le movemos la cosa que sí, y ya pasan ellos hasta la bodega a ver qué requieren, y los ponen en el mostrador y ya”, comentó.
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Llegada de coreanos incrementa ventas en negocios de Pesquería
Lejos de afectar negativamente al comercio, la llegada de estos clientes ha representado un incremento en las ventas.
“La verdad pues son muy buenos clientes, y sí, nos han ayudado bastante”, dijo.
En cuanto a su comportamiento, la comerciante los describió como personas tranquilas, aunque impacientes durante el proceso de compra, pero resaltó cualidades como su limpieza y educación.
“Sí son tranquilos, pero son muy desesperados, como que buscan la manera de localizar algo, y si no, se van. Así es como que son desesperados en cierto tema, muy limpios y muy educados también”, reiteró.
Esta experiencia refleja cómo los comercios de Pesquería están encontrando formas creativas de superar barreras lingüísticas y culturales, adaptándose a la diversidad de sus clientes y fortaleciendo la economía local.
mvls
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