La captura de Pedro “N” fue posible gracias a la presencia cercana de unidades de la Policía Estatal que en ese momento ejecutaban el operativo preventivo "Dragón".
Tras cometer la agresión, Lucero aprovechó la oscuridad y la confusión del momento para emprender la huida con rumbo desconocido, logrando evadir a las autoridades en primera instancia.
El cargamento de vitropiso quedó esparcido en gran medida sobre el terreno adyacente, lo que generó pérdidas materiales considerables para la empresa transportista.
En las imágenes se observa al motociclista transitando de manera fluida por el Bulevar Refugio, con dirección hacia el Bulevar Ejército Mexicano, manteniendo aparentemente la preferencia de paso.