La coordinación a través de mensajes y la acción conjunta de residentes del barrio Santa Clara permitió repeler a dos delincuentes que intentaban forzar una bodega.
Un video evidencia la vulnerabilidad en espacios públicos. Dos mujeres y una niña son amenazadas por delincuentes armados durante un picnic, mientras la respuesta policial se limita a una invitación para denunciar.
Las autoridades evitaron la tragedia luego de una aparente convocatoria hecha por redes sociales, lo que obligó a resguardar la casa de los presuntos delincuentes hasta dispersar la agresión.
Una intervención de las fuerzas federales y estatales reveló que el centro de rehabilitación, que aparentaba realizar actividades altruistas, funcionaba como una escuela del crimen.