Tras sobrevivir al sismo de 1985 en la Ciudad de México, Francisco perdió los dedos de su mano, pero un trasplante de dos dedos de sus pies le cambió la vida.
El fallecido Mauricio Fernández era conocido por ser un entusiasta de la cultura, lo que lo llevó a adquirir fósiles y obras de reconocidos artistas como Frida Kahlo, Diego Rivera y Rufino Tamayo.