La falta de vigilancia en los trayectos que utilizan niñas y niños para llegar a la escuela representa un riesgo constante, especialmente para quienes provienen de colonias cercanas.
La abuela materna de la menor descartó que existiera algún vínculo previo con el presunto agresor y afirmó que no se trataba de una persona conocida por la familia.
La joven de 25 años se comunicó con su familia por última vez en la madrugada del 18 de enero. Lo último que envió fue una fotografía de los vehículos que, presuntamente, la seguían.
Los hechos ocurrieron el pasado 19 de diciembre de 2025, cuando la víctima arribó a la ciudad de León, Guanajuato y posteriormente perdió contacto con su familia.