La familia del último manejador y el policía decidieron cremar a “Vico”. Pero antes, el agente canino recibió un homenaje como un elemento más caído en el cumplimiento de su deber.
Ante la falta de transparencia y el cruce de acusaciones, los padres de familia solicitaron formalmente la intervención de las secretarías correspondientes.
El ataque ocurrió cuando hombres que portaban armas de fuego ingresaron a la fuerza a la vivienda y accionaron sus armas en contra de una pareja y su hijo.
Los manifestantes expresaron su preocupación por el rezago educativo que enfrentan sus hijos, en particular los de sexto grado, quienes están por egresar a la secundaria.
Los manifestantes se mostraron renuentes a sostener nuevas mesas de diálogo, argumentando que en ocasiones anteriores ya han expuesto la situación sin obtener resultados concretos.
La protesta surge luego de que no se estableciera una fecha concreta para iniciar las obras que permitan eliminar el peligro en el que estudian alrededor de 400 niñas y niños.