La población se encargó de someter a los cinco presuntos delincuentes quemando a uno de ellos; el resto se encuentra sometido y en aparente estado grave de salud.
Dos jóvenes acudieron a la playa de Coatzacoalcos con dos granadas caseras, mismas que explotaron de manera repentina, dejando a uno de ellos hospitalizado y en estado grave.