Lo que comenzó como una salida rutinaria para comprar pañales para su bebé de 8 meses, terminó en una desgracia que hoy deja a una viuda y a dos pequeños desamparados.
El afectado fue identificado como Miguel Prieto, de 35 años de edad, quien trabaja para la Comisión Federal de Electricidad y rentaba dicho departamento.
Originario de Escobedo, Nuevo León, el hoy interno del CERESO N° 1 de Durango ya acumula tres sentencias condenatorias en su contra por diversos delitos.