El conductor del Charger, identificado como José Manuel "N", presentaba un evidente aliento alcohólico y se mostró "combativo y poco cooperativo" durante la intervención de los paramédicos.
La saña del ataque quedó evidenciada en el suelo del local: manchas de sangre y un mechón de cabello que fue desprendido de raíz debido a la fuerza con la que el agresor jaló a la mujer.
Aunque el origen fue una diferencia de pareja, el incidente subraya el riesgo del consumo excesivo de alcohol durante las festividades y la falta de mecanismos de resolución de conflictos.
Tras la agresión, los responsables huyeron con rumbo desconocido, por lo que las autoridades recomendaron a las víctimas interponer una denuncia formal ante la Fiscalía General del Estado de Coahuila.