En 1992, lo que parecía ser un 14 de febrero como cualquier otro en la capital del país, tomó un giro inesperado al salir la noticia de un joven que mató a su familia.
El ataque se concentró principalmente en la región del cuello, provocando una hemorragia aguda externa e interna que le arrebató la vida al hombre de manera casi instantánea.
Antonio “N”, capturado en Aguascalientes, fue vinculado a proceso por el homicidio calificado de una regidora y enfermera del municipio de Teocaltiche, ocurrido en mayo pasado.
La fiscalía de Jalisco presume que, tras el homicidio perpetrado en Tonalá, el señalado procedió a fragmentar el cuerpo del hombre para facilitar su manejo.
El gobernador de Michoacán fue enfático al declarar que las tareas de persecución no se detendrán hasta garantizar que el señalado enfrente su proceso penal y cumpla la condena correspondiente.