De confirmarse la victoria de Evo Morales por cuarto periodo consecutivo, se estará hablando de un claro fraude electoral, afirma Carlos Mesa, candidato a la presidencia.
Tres días después de la elección sigue en vilo sobre si habrá o no una segunda vuelta, pero todo parece indicar que el mandatario Evo Morales deberá jugarse su futuro político en un balotaje entre protestas por un supuesto fraude.
“Algo huele mal, algo está pasando”, decían seguidores del expresidente y candidato opositor Carlos Mesa, quien más temprano denunció una supuesta manipulación del escrutinio para impedir una segunda vuelta.
Es día de elecciones en la capital de Bolivia el domingo, un feriado obligatorio y libre de alcohol para un país que impone una serie de reglas inusualmente estrictas cuando tiene actividades electorales.