El accidente ocurrió luego de que la camioneta en la que viajaba la familia saliera del camino y cayera a un barranco de aproximadamente 90 metros de profundidad.
El técnico de los Diablos Rojos aseguró que su equipo está diseñado para competir en ambos torneos y confía en la profundidad del plantel tras realizar múltiples rotaciones.
El movimiento telúrico ocurrió a las 19:18 horas y tuvo su epicentro a tres kilómetros al suroeste del municipio, con una profundidad aproximada de cinco kilómetros.
Las dos menores de apenas cuatro y cinco años de edad jugaban brincando en la tapa de la cisterna, misma que no resistió y provocó que ambas cayeran a una profundidad de cuatro metros.
De acuerdo con informes preliminares, la mujer ingresó al baño y estaba sentada en la taza cuando se abrió el socavón, cayendo al interior a una profundidad de cuatro metros.
Debido a la profundidad del canal y la inmovilidad del herido, los rescatistas descartaron una salida a pie y procedieron a utilizar equipo especializado.