José Ángel Hernández Vélez e Ignacio Aurelio Salazar Flores trabajaban para la empresa canadiense Vizsla Silver y habían permanecido privados de su libertad desde el pasado 23 de enero.
Los hechos ocurrieron en la comunidad de Zacatecas, sobre la carretera a la cabecera municipal, a unos 200 metros de la calle Santa María en Pesquería.
El joven, quien se desempeñaba como albañil y yesero, había salido de su hogar con rumbo a Fresnillo, Zacatecas, para realizar trabajos de su oficio, pero su familia perdió contacto con él poco después de su partida.
Los hechos ocurrieron el pasado 19 de diciembre de 2025, cuando la víctima arribó a la ciudad de León, Guanajuato y posteriormente perdió contacto con su familia.
Pablo Lemus relató que las adolescentes escaparon de la institución por voluntad propia con el objetivo de trasladarse al estado de Zacatecas para visitar la tumba de su abuela, quien falleció recientemente.