Dicha marca fue registrada en la estación científica de Esperanza en Argentina, y supera la temperatura notificada en el mismo lugar del continente hace ya más de seis años, el 24 de marzo de 2015.
La enormidad del A-76, que se separó de la plataforma de hielo Ronne de la Antártida, lo ubica como el iceberg más grande del planeta, dejando ahora en segundo lugar al A-23A, de unos 3 mil 380 km2, que también flota en el mar de Weddell.
Cincuenta y tres años después, el hombre de 91 años ha recuperado su billetera junto con los recuerdos de su misión de 13 meses como meteorólogo de la Marina de Estados Unidos en la Antártida durante la década de 1960.